jueves, 21 de julio de 2011

Dos cosas nuevas

El martes de esta semana fuí a la veterinaria, tenía que ponerme la pipeta para no coger bichitos indeseables y conocí a mi primer gato de verdad. Se llamaba Marcelo y también era pequeño como yo. Quise hacerme su amigo pero él se mostró muy escurridizo. Allá él, se lo ha perdido. Podíamos haberlo pasado muy bien juntos.
Hoy por la tarde, como hacía bueno, me llevaron hasta la playa. Todavía voy un poco provisional en el coche pero como era un trayecto corto, no importa. Esperemos que no les pongan una multa por mi culpa. Me llevé a Monki conmigo, para que me hiciera compañía durante el viaje.
¡Como me gustó la playa! Y eso que se me llena la trufa de arena... Pronto tuvimos que dejar de corretear por el arenal porque los perros no podemos estar en la playa. Hoy casi no había gente pero es igual, nos vieron los socorristas y en seguida tuvimos que volvernos al paseo.
Es divertido olisquear y pasear al lado del mar. Y eso que de vuelta a casa, vomité un poco. Se ve que todavía no estoy muy acostumbrado a los viajes en coche y claro... Pero Congo y Aldabra no me riñeron ni nada, me dieron caricias y mimos.

Después, al llegar a casa, estaba tan agotado que me dormí un rato largo hasta la hora de la cena.


3 comentarios:

Myriam dijo...

¡¡AY es que es una dulzura de perrito!!
Dan ganas de comérselo a besos.

Y gracias por lo que me escribiste en mi relato. Besos

Asun dijo...

Diles a tus papis que te compren un arnés para ir en el coche. Es muy cómodo porque se sujeta en el enganche del cinturón de seguridad y así no te caerás y te darás un coscorrón en el caso de que tengan que dar un frenazo, además así evitarán que les pongan una multa si os para la guardia civil.

A Xana también le gusta mucho la playa. Bueno, le gustaba, porque ahora como está un poco malita ya no la puede disfrutar como antes.

Un beso

Tere dijo...

pero moneria, me ha encantadoo esta entrada, la verdad es que es una moneria de perro!

besitos y feliz finde!