lunes, 25 de junio de 2012

En el mar

Ayer fuimos a la playa. Y por primera vez entré en el mar (a la fuerza, no penséis que soy tan valiente) y así me quedé de esmirriadito.

Eso sí, después del baño me lo pasé pipa jugando con mi patito de goma. Corrí y corrí y corrí detrás de él cuando me lo lanzaban Congo y Aldabra.

Después ladré un poco porque ví que pasaba un caballo.
Pero... ¡Ay, que estampa tan perfecta!

sábado, 16 de junio de 2012

En el hiper

Aquí estoy, con Aldabra, esperando en el coche
a que salga Congo del Hipermercado.
Al principio no me gustaba nada ir en el coche,
siempre iba temblequeando,
pero ahora ya le cogí gusto
y
me encaaaaaanta!!!!!

martes, 22 de mayo de 2012

Vamos a la playa, o, o, o, o.

Hoy, aprovechando la buena tarde que hizo,
Congo y Aldabra decidieron que fuéramos a la playa.
¡Los tres! ¡Que bien me lo pasé!

 Esta playa, que se llama Campelo, es espectacular.
Y no exagero.
Mirar, mirar este vídeo.


 Fijáos que color tenía el agua.

 Lo que menos me gustó fueron los cantos rodados.
No me atrevía a andar por ellos.


Aunque animado por Aldabra, subí un poquito.

Al final cuando subíamos las escaleras de acceso a la playa, de vuelta al coche,
me hicieron la última foto de la tarde. ¿Y sabéis qué?

¡¡Me encaaaaaaaaaaanta!!

sábado, 5 de mayo de 2012

En O Cebreiro

 ¡Otra excursión que me he perdido!

Pero claro, esta vez con razón porque Aldabra y Congo se fueron en la moto. Y yo en moto no puedo ir, más que nada porque no hay cascos, ni ropa de moto para perros. Pero me trajeron estas fotos tan chulas con este perro y este gato viviendo en perfecta armonía, en O Cebreiro.

 Que relajados se ven, ¿verdad?


domingo, 15 de abril de 2012

El perro de Punta Candieira

Patricia, es una amiga de Congo y Aldabra, que en Semana Santa vino a pasar unos días con nosotros. Aprovecharon para hacer una excursión, y como a Patricia, al igual que a Aldabra, le gustan los faros, pues se fueron a visitar el faro de Cedeira: Punta Cadelaria (Candieira, en gallego).

¡Cuando ví las fotos sentí una envidia!
Y más cuando me dijeron (y me enseñaron) las fotos del perro que vive en él. ¡Qué pasada de lugar! Aunque el perro tiene que vivir allí un poco solo, ¿no os parece?
Yo estoy mejor aquí, en la ciudad. Me gusta vivir en el piso. Me sacan mucho de paseo. Sí, pensándolo bien, aquí estoy genial.
 
¡¡Que bien duermo aquí en mi cojín!!
Sobre todo los días lluviosos como hoy... que poetizó tan bien Juan Gelman



Hoy llueve mucho, mucho,
pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir
a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy
que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo
que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado.

viernes, 6 de abril de 2012

Perros y gatos del Bierzo

Todos los perros  y gato, los fotografió Aldabra en la excursión que hizo con Congo al Bierzo, el fin de semana pasado. 
Este perro dormilón y este gato negro, se econtraban en Las Médulas. Y el gato hasta se dejó acariciar.

Estos perros que vienen a continuación se encontraban todos en Peñalba de Santiago, un pueblecito precioso de montaña, eso es lo que me contaron, de tan sólo 25 habitantes, declarado Conjunto histórico artístico nacional.


Esta perrilla tan bonita estaba a la puerta del bar/restaurante donde comieron y se dejaba acariciar y dar mimos.

Todos viven en libertad y parecen muy tranquilos y desestresados ¿no os parece? Y todo el mundo los quiere, vecinos y turistas.

¡¡Jo, que excursión más chula!! No entiendo por qué a mí no me llevan.