Hace años que
Aldabra sigue el blog de
Maripaz: "Baúl de Laika" y hoy se encontró allí una historia muy bonita, y claro, me la leyó.
Y yo enseguida le dije: "Venga
Aldabra, pídesela a
Maripaz, seguro que no le importará dejártela para colgarla aquí en mi blog".
Y eso hizo.
Pero antes de dejaros con la historia,
que podéis ver también colgada en su blog, os cuento dos cositas de
Maripaz.
Maripaz vive en
Guardo (Palencia) y es una gran amante y defensora de los animales. De hecho ella vive con una gatita muy coqueta que se llama
Leti.
Antes vivían también con Laika, una perrilla muy buena y fiel pero, desgraciadamente, se murió no hace mucho tiempo. Maripaz estuvo muy triste y todavía la recuerda con gran cariño. Y es que los peludillos somos muy difíciles de olvidar
Y ahora la historia:
Están enamorados hasta las trancas. Su corazón late fuertemente al atardecer cuando se divisan por el paseo. Quisieran los dos deshacerse de las ataduras que les impiden correr, para ir uno en busca del otro. Su ingenio se agudiza para ver quien es el que llega antes, haciendo a sus dueños aligerar el paso precipitadamente.
Cuando ya están uno enfrente del otro, se abrazan, se lamen, se saludan, se quieren comer...
La gente les mira con asombro; más de una sonrisa burlona se para a contemplar la escena, otros temerosos de su fogosidad, aligeran el paso.
Mientras, ellos, a lo suyo...se ponen el mundo por montera.
El amor ilumina aquel rincón, y hasta el sol, que cansado y perezoso está a punto de esconderse, se muestra complacido.
A su lado, los dueños sonríen divertidos.
El amor es irresistible.
¿Os gustó? A mí muchísimo.