domingo, 21 de agosto de 2011

Noticias fresquitas


Tengo tantas cosas que contaros que no sé por dónde empezar. Creo que lo más importante y serio que me ha pasado es que ya me han puesto el chip. Ahora ya soy como un humano más con mi D.N.I. pero en perro. Y también me han solicitado el Pedigreé. Es muy satisfactorio (aunque no indispensable) saber quién es tu madre y tu padre, ¿no os parece?
¿Os conté que en la clínica "Canido Veterinarios" tienen un gato precioso que se llama Marcelo? Pues sí, y el otro día Fran, uno de los veterinarios, nos contó su historia. Marcelo fue arrojado por la ventanilla de un coche y un cliente de la clínica lo recogió malherido y se lo llevó a Fran para que lo curara. Y de momento allí está, buscando un dueño que quiera hacerse cargo de él porque en la clínica les da mucho la lata y no pueden atenderlo como es debido.
Resulta que en este tiempo Congo y Aldabra se fueron de vacaciones a Valencia, a casa de Leonor y a su vuelta me trajeron un regalito. ¡Que contento me puse! Como véis es un perro salchicha rojo precioso y además tiene sonido. ¡No me lo podía creer! Desde que lo tengo no dejo de jugar con él.

También de Valencia me trajeron otra sorpresa. Con ellos se vinieron a casa unos días Leonor y Congo. Sí, como lo estáis leyendo: Otro Congo. Un Cocker negro de ocho años, bonachón y tranquilo. Tengo que confesar que le dí un poco la lata, la verdad. Pero en términos generales nos llevamos muy bien. Me dejaba beber en su bebedero y también comer de su comida, a hurtadillas de Congo y Aldabra, claro, porque las veces que me pillaron in fraganti me regañaron mucho.

Aquí en esta foto vamos en el coche y como podréis ver ya tengo arnés para ir amarradito porque además de que es obligatorio, evitará que me caiga y me haga daño. No me gusta mucho pero es lo que hay. Lo entiendo y lo acepto con más o menos ganas.
Toda la semana estuvimos haciendo excursiones para enseñarles a Leonor y a Congo sitios chulos. Y también comer cosas ricas: pulpo, zamburiñas, calamares... A mí no me dieron la prueba, tuvimos que quedarnos fuera esperando pero olía muy bien. A Congo sí que le dió Leonor un poco de pan. 
Entre nosotros, creo que Congo es un perro un poco consentido. Leonor le deja hacer muchas más cosas a Congo de las que me dejan hacer a mí. 

Lo que más me gustó fue el recorrido por las Fragas del Eume, de camino al Monasterio de Caaveiro. El río Eume estaba expléndido, os recomiento el paseo. ¿Dije paseo? Son 7,5 kms y los hicimos a pié. Menos mal que la vuelta fue en coche porque yo ya no podía más. 


Y para muestra la foto. Aquí estoy totalmente espachurrado sobre las piernas de Aldabra. Más muertito que vivo. Y no penséis que exagero, de verdad. ¡Soy muy pequeño para tanta caminara! Bueno, tengo que decir, a favor de Aldabra que varios tramos me cogió en el colo pero...


¡Ay, que dura es la vida con los humanos!

miércoles, 3 de agosto de 2011

¡Baño, que rollo!

Os dije que el viernes parece ser que sería el día del baño y que os dejaría las fotos. Bien, pues aquí están. 
 Parezco un conejillo escurrido pero es lo que hay. ¡Y eso que ya peso 2.500 Kgs.!


Aldabra me envolvió en una vieja toalla de Senia.
Y después me secó con el secador. A veces el aire me hace cosquillitas.
Me quedó el pelo esponjoso y muy oloroso ¡Que bien se está limpito!

¿Os cuento un secreto? Senia está celosa. La otra noche oí como le decía a su madre: “En el blog de Ron, no aparezco mucho”, y su madre le contestó: “Es que como estos días no has estado mucho con Ron, no tiene mucho que contar”. Se dio la vuelta y se fue toda enfurruñada a la cama.
No sé si sería por eso pero el caso es que ayer, Senia y Fer [su novio] me llevaron a la playa. ¡Me puse de arena hasta la coronilla pero me lo pasé genial!

sábado, 30 de julio de 2011

Paseo mañanero

Buenos días a todos:
¿Habéis dormido bien? Es que he oído que dormir bien es muy importante para iniciar un buen día. Así que yo procuro dormir todo lo que puedo.
Esta noche he tenido sueños: aventurillas, peleas, persecuciones... pero nada fuera de lo habitual en un perro.
Hoy voy a mostraros por donde realizo mis "paseos matutinos" para poder hacer mis pises y mis... ejem, ejem. 
Como ya os dije el otro día, este campito está justo detrás de casa, así que si bajamos por la puerta del garaje, ya accedemos directamente sólo cruzando la carretera.

Por las mañanas casi siempre me baja Aldabra. Nunca me lleva de la correa porque por las mañanas hay poco tráfico, así que puedo corretear en libertad y oler, oler, olerlo todo... ¡Como me gusta!

¿Os gusta el pequeño jardín que hay? Aquel puntito peli-rojo, al fondo a la izquierda, soy yo.

Esta mañana descubrimos que habia nacido una flor hermosa. ¿Cómo se llamará? Aldabra piensa que es una azucena, pero claro, yo no puedo aclarárselo porque no tengo ni idea, la verdad. Soy listo pero todavía no estudié los nombres de las flores y plantas de mi alrededor.

Hoy me he quedado con la boca abierta al ver esta roulotte. ¿Os imagináis que gozada sería viajar en ella y recorrer un montón de países? Hace poco escuché en casa una conversación:
- Congo, cariño [que cursis se ponen a veces], ¿y si vendes la moto y nos compramos una roulotte?
Y Congo le respondió:
- Aldabra querida [ya os dije que se ponían muy empalagosos a veces], cuando seamos más mayores.

¿Más mayores? Pero si Aldabra ya cumple este año 49. Vamos, casi es una cincuentona. Y Congo... creo que tiene algunos menos pero... ¡A mi  lado son unos viejales! Y el Congo con esas ínfulas de adolescente. ¡Ay, señor, lo que uno tiene que oir? Me fui corriendo a mi caseta a "partirme la goma" [reirme] porque ya no aguantaba más delante de ellos.


El edificio que véis de frente, al fondo, es nuestro edificio, en total lo componen 4 portales.


Y el bajo de la derecha de color azul, es la clínica de masajes de Jesús. Aquí es a donde vienen Congo, Aldabra y Senia, a darse los masajes cuando están contracturados o tensos. He escuchado por ahí que algunos perros también tienen estrés. Yo no, yo no tengo. Juego mucho. Siempre estoy contento [excepto cuando me porto mal y me riñen pero eso no cuenta]. 

Por cierto, ayer, viernes [parece que el viernes será EL DÍA] me bañaron. ¡Y me hicieron fotos para escarnio popular]. No tengo palabras. En mi próxima cita con vosotros os contaré mi peripecia siempre y cuando prometáis no compadeceros de mí. No soporto la compasión. Así que seamos serios, por favor. 

Ahora Aldabra y yo nos vamos a casa. Siempre la espero sentado en la puerta que accede a los garajes. La han pintarrajeado mucho los gamberros pero ya nos hemos acostumbrado a verla así, aunque fastidie, claro.


En fin, amigos, con éstas y otras consideraciones se van pasando mis deliciosos y apacibles días. Ahora me quedo jugando un poco con mi cuerda Kong que ya me va apeteciendo. Y después, ¡a desayunar!
¡Ah, lo último, que casi se me olvida! Si véis las fotos algo desenfocadas, no preocuparos, es que Aldabra se olvidó las gafas en casa e hizo las fotos un poco a ciegas :-).

Bye, bye.


miércoles, 27 de julio de 2011

De paseo por Pontedeume


El sábado, y aprovechando que estaba recién peinado, me llevaron de paseo a Pontedeume. Hacía una tarde preciosa y no había que desperdiciarla. El sol está siendo muy esquivo este verano. Lo primero que llamó mi atención fue una casa de indianos. ¡Que pasada! ¿Os imagináis viviendo en ella? ¡Pedazo de jardín que tendría para corretear! 

¡Fijáos en que árbol tan chico y que manzanas tan gordas! Si es lo que yo os digo, que no importa ser pequeño, lo que importa es lo que hagas con tu vida, ¿no?


Y después Congo y Aldabra me estuvieron enseñando un Tejo centenario [unos 300 años]. Y me leyeron [yo todavía no he aprendido] lo que decía el cartel que había y que explicaba algunas cosas interesantes, como por ejemplo que este árbol está incluído en el Catálogo de árboles singulares de Galicia.

De cerca se ve que el árbol está en muy malas condiciones; una pena, de hecho ya hace tiempo que hubo denuncias para que lo restauren y lo cuiden pero... Ya sabéis, nuestros políticos están a otras cosas, por ejemplo... por ejemplo, ¿a enriquecerse a costa de los demás?

Tenía unas bolillas rojas muy divetidas. Quería coger una y comérmela pero Aldabra y Congo no me lo permitieron. Me dijeron que podía enfermarme. Las hojas y las semillas del tejo son muy tóxicas.

En fin... Después de recorrer el paseo de la ría, nos fuimos a tomar un agüita a la Cantina del Río Covés [estaba seco de tanto caminar]. El sitio es muy chachi; se estaba muy bien allí.  

Y después para rematar nos dimos una vuelta por el Feirón. La verdad es que me lo pasé bien. Pontedeume es una villa muy bonita. Y vosotros, ¿la conocéis?

lunes, 25 de julio de 2011

¡Y yo con estos pelos!


El viernes pasado me llevaron a Patacán, y Thiago, el peluquero, me bañó y me puso todo guapo. Ahora ya veo todo mucho mejor porque antes, con el pelo delante de la cara, no veía nada bien mi entorno.

Al llegar a casa Aldabra y yo estuvimos haciendo unos posados en las escaleras, aprovechando que las iluminaban unos tímidos rayos de sol. 
 ¿A qué estoy molón?

jueves, 21 de julio de 2011

Dos cosas nuevas

El martes de esta semana fuí a la veterinaria, tenía que ponerme la pipeta para no coger bichitos indeseables y conocí a mi primer gato de verdad. Se llamaba Marcelo y también era pequeño como yo. Quise hacerme su amigo pero él se mostró muy escurridizo. Allá él, se lo ha perdido. Podíamos haberlo pasado muy bien juntos.
Hoy por la tarde, como hacía bueno, me llevaron hasta la playa. Todavía voy un poco provisional en el coche pero como era un trayecto corto, no importa. Esperemos que no les pongan una multa por mi culpa. Me llevé a Monki conmigo, para que me hiciera compañía durante el viaje.
¡Como me gustó la playa! Y eso que se me llena la trufa de arena... Pronto tuvimos que dejar de corretear por el arenal porque los perros no podemos estar en la playa. Hoy casi no había gente pero es igual, nos vieron los socorristas y en seguida tuvimos que volvernos al paseo.
Es divertido olisquear y pasear al lado del mar. Y eso que de vuelta a casa, vomité un poco. Se ve que todavía no estoy muy acostumbrado a los viajes en coche y claro... Pero Congo y Aldabra no me riñeron ni nada, me dieron caricias y mimos.

Después, al llegar a casa, estaba tan agotado que me dormí un rato largo hasta la hora de la cena.


Me presento

Hola a todos. Mi nombre es Ron y soy un Caniche Toy.

Nací el 5 de marzo de este año, por tanto tengo sólo 4 meses.  
Soy pequeño de edad y pequeño de tamaño, ahora mismo peso 2 Kgs. Según dicen, creo que no creceré mucho más, tampoco me importa, me gusto como soy, aunque todo el mundo que me rodea me parezca enorme.

Mis padres son "Golden Strik Gancho Apache" y "Piruleta Dos Fiunchos Do Peirao". ¡Que nombres tan rimbombantes, verdad!
Antes de llegar a la casa en donde ahora vivo [luego os cuento] me llamaba Popi Dos Fiunchos Do Peirao. Entre nosotros, no me gustaba nada ese nombre, menos mal que me lo han cambiado. Ron es un nombre más divertido y con más caracter.  

Aunque tengo pocos meses, mi vida ya fue muy azarosa. Me compró una pareja joven, creo que por capricho porque a los dos meses y medio [más o menos] ya decidieron que no podían ocuparse de mí y me tuve que ir a casa de los padres de uno de ellos.

Pero apareció Fer, el chico de Senia, y me compró para regalarme. 

Senia es mi verdadera dueña. Estas dos fotos que os he dejado me las hizo Fer, antes de que ella me conociera. Aunque debo decir que los que me cuidan siempre [porque Senia pasa mucho tiempo fuera de casa] son Congo y Aldabra.

Mi vida es muy tranquila y muy feliz, los tres me cuidan mucho, juegan conmigo, me sacan a la calle de paseo y me dan mucho cariño. No me puedo quejar.

Ahora quiero enseñaros a algunos de mis amigos [tengo muchos] y algunas de mis cosas:

En esta fotografía estoy con Senia, y me la hicieron el primer día que la conocí. ¿Véis como soy muy pequeño?
Esta es mi caseta, la tengo instalada en un rinconcito de la cocina. Aqui estoy con mi mejor amigo, el perro Peluso, con el que me gusta dormir. Pero no duermo en la caseta, no, eso es de bebés. Yo duermo en el pasillo encima de una mantita, justo entre las puertas de los dormitorios. Me encanta dormirme con el sonido de la radio despertador de Congo. Senia cierra la habitación a cal y canto porque todos los días antes de dormirse habla con su chio y no quiere que nadie la ogia, ni siquiera yo.

Como podéis ver en la foto también tengo  una pelota de baloncesto, de mi tamaño, un mordedor para fortalecer mis dientes, un mini oso blanco y otro muñequito azul, un gato, que ahora ya no tengo porque lo mordí tanto que Aldabra lo tiró a la basura hace un par de semanas.  

Aquí estoy con Valentín, es un oso de cuando Senia era pequeña. Me lo regaló y la verdad es que creo que se lo estoy destrozando. Hoy mismo ya no tiene ojos, roí todo el hilo marrón que los formaba. ¡Es que me gusta morder, que le voy a hacer, soy pequeño! 

Aquí en esta fotol, con Valentín y conmigo, está Delfi, un delfín bonachón y pacienzudo. También es de Senia. A él no lo muerdo, es demasiado grandote.    

Estas dos fotos me las hicieron uno de los primeros días que fuimos juntos de paseo. Cerca de donde vivo hay unos campitos muy chulos para correr, mordisquear hojas, y también para hacer "mis cosas".

Y aquí estoy echándome una siestaza en el sofá. Ya os dije que eran muy buenos conmigo. Puedo andar por toda la casa, excepto por las habitaciones. Uf, si me olvido y entro sin querer, me echan unas broncas que me asusto mucho. Me voy corriendo a esconderme en mi caseta. Pero casi nunca me olvido porque soy bastante listo. Bueno, soy muy listo, pequeño pero listo. Sí. 

Y eso es todo por hoy que ya estoy cansadito de escribir.
Hasta pronto.